viernes, 28 de noviembre de 2014

Otro año perdido.


Ayer, el PP aprobó “su” presupuesto municipal para el año 2015, y a la vista de lo aprobado, el año que viene va a ser otro año perdido para Villanueva de los Infantes.

Del estudio de dicho presupuesto se deduce que la economía municipal prácticamente no crece (un 0,13%) respecto al año anterior. El gasto en las partidas sociales sigue siendo el mismo y como cada vez son más las situaciones de necesidad que hay que atender, al final lo que se produce es una disminución de los recursos con los que paliar las necesidades personales y familiares de desigualdad. Presume la alcaldesa de que no sube los impuestos, pues estaría bueno, ¿acaso ya no recuerda la subida de casi el 70% del recibo del agua?

De todas formas, el apartado más relevante del presupuesto y que da idea del gobierno municipal que tenemos, es el capítulo destinado a las inversiones para 2015. Ahí se constatan las previsiones y los proyectos para el futuro que plantea nuestro gobierno municipal. Pues bien en este capítulo se recogen tres apartados, el primero por un importe de 170.000 euros que se van a destinar al saneamiento y reparación de la red de agua potable (hay que decir que de esa cantidad, 105.000 euros los aportará la Diputación Provincial y los otros 65.000 los pondrá directamente el Ayuntamiento), el segundo por un importe de 3.000 euros que se van a emplear en mejorar la digitalización de los servicios municipales (eso da para tres ordenadores y un par de impresoras), y el tercero y último, que recoge un importe de 5.000 euros para comprar columpios nuevos para los parques infantiles.

Y… ¡¡eso es todo, eso es todo, amigos!!

Las inversiones del Ayuntamiento, de la locomotora de nuestro pueblo, de la entidad encargada de dinamizar la economía local consisten en arreglar tuberías y poco más.

Estamos gobernados por un equipo que no sabe lo que Infantes necesita, que no tiene proyecto de futuro para nuestro pueblo y que se limita a mantener la casa y poco más.

En fin, otro año perdido para Infantes.

P.D.: La Sra. Alcaldesa  se acaba de "fundir" 8.500,00 euros en Luces de Navidad. Para otras cosas por lo visto no hay dinero pero que no nos falten brillos.

viernes, 21 de noviembre de 2014

martes, 18 de noviembre de 2014

Hacer PSOE: Razones y emociones


Para el PSOE, el ascenso de Podemos representa una amenaza, pero también una oportunidad estratégica. Con un PP contra las cuerdas por la corrupción, la incompetente gestión de la crisis catalana y los inciertos resultados económicos, y un Podemos trufado de propuestas inviables o de costes desastrosos de asumir para la economía, los socialistas podrían emerger como el único actor con capacidad de unir y dar cohesión política y social al país en lugar de separarlo y fragmentarlo.

Para ello el PSOE debe consolidar su nuevo liderazgo y encontrar el tono preciso para hacer una propuesta a la sociedad española que debe tener en lo esencial el mensaje que le llevó al poder en el pasado: frente al inmovilismo de unos y las demandas de ruptura y de fin de régimen de otros, los socialistas supieron representar un reformismo auténtico, una eficaz gestión económica y una profundización de los derechos y las libertades de los ciudadanos. El PSOE no tiene que imitar ningún discurso ajeno ni oportunista: debe encontrar el equilibrio adecuado de razones y emociones que le conviertan en una oferta atractiva y con voluntad mayoritaria.
 
elpais.com

jueves, 6 de noviembre de 2014

Octubre horrible para Ciudad Real

Octubre ha sido un mes "horrible" para la provincia de Ciudad Real en materia de empleo y afiliación a la Seguridad Social. Un mes "malísimo y estremecedor" si se tiene en cuenta que, seguramente, es la primera vez en la historia de esta provincia que se produce una caída tan brusca de afiliación a la Seguridad Social de un mes de septiembre a uno de octubre y que somos la provincia de toda España que más empleos ha destruido en este mes.

Según los datos del Servicio Público de Empleo, el desempleo subió en Ciudad Real en 6.196 personas en octubre, un 10,36% respecto al mes anterior y que nos sitúa de nuevo como la provincia donde más ha crecido el paro que se alcanza ya en un total de 65.997 parados.

Una destrucción de empleo "pura y dura" que se cifra en 6.500 trabajadores menos que hace un año y 23.500 menos que al inicio de la legislatura cuando Dolores de Cospedal cogió el Gobierno de Castilla-La Mancha.

La consecuencia lógica de esos datos estadísticos lleva a que Ciudad Real sufra un mercado laboral absolutamente precario donde la temporalidad es la regla -el 96% de los contratos firmados-, con el agravante de que todos los sectores siguen destruyendo empleo, "y especialmente preocupante en el último mes han sido los sectores agrario e industrial".

Si hablamos de las prestaciones por desempleo, aquí tampoco nos salvamos, ya que la cobertura es ínfima para las personas que se quedan en situación de desempleo, tanto, que por primera vez cae del 40% y que lleva a que 40.000 parados ya no perciban ninguna ayuda o subsidio.

Reclamamos la necesidad de medidas urgentes por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha y también de la creación de una mesa de concertación social en la que acordar soluciones entre todos los agentes para atajar esta "situación alarmante".

Algunas de las propuestas que el PSOE ha puesto encima de la mesa son: un plan de empleo para atender a hogares con todos sus miembros en paro y a los desempleados de larga duración o el plan de regeneración de la economía y el empleo para la provincia de Ciudad Real, consistente en medidas muy concretas para todos los sectores y presupuestado con 30 millones de euros para crear 3.500 puestos de trabajo.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Un país que hace su futuro.

Son ya seis los años de crisis económica y sus resultados son desoladores. No sólo se ha destruido buena parte de nuestro tejido productivo y millones de puestos de trabajo sino que la crisis también ha contaminado muchas de las bases —políticas, sociales, culturales— sobre las que los ciudadanos habíamos construido nuestras vidas.

Lo que durante años fueron certezas, hoy son incertidumbres. Si el trabajo era garantía de un proyecto de vida, hoy no lo hay para millones de españoles y muchos más viven con trabajos precarios o salarios de estricta subsistencia que impiden asumir riesgos, desear hijos, disfrutar de las oportunidades que, hasta ayer mismo, ofrecía la vida. Mujeres de nuevo marginadas, jóvenes sin perspectivas, ancianos empobrecidos, pobreza visible. Pero también, ladrones bien vestidos, cargos públicos indiferentes, instituciones lejanas, derechos vaciados de contenido y, en demasiadas ocasiones, partidos encerrados en sí mismos…

¿Quién puede extrañarse de que todo, todo, se haya deteriorado? ¿Quién, en este ambiente, predica valores? ¿Quién se atreve a reclamar confianza? ¿Quién, ante el fracaso en la gestión frente a la crisis y sus efectos, confía en los poderes públicos?

Y, sin embargo, el país que hemos hecho no permite abandonos sino que reclama entrega, esfuerzo, coraje, porque, como dijo Felipe González hace años, nuestra obligación es “combatir el miedo”.

Queda un año para las próximas elecciones generales. No es el momento, por ello, de hacer una propuesta de corte electoral. Prefiero centrarme yo, y hacer que los socialistas se centren, en ofrecer al resto de los ciudadanos la convicción de que hoy y mañana existe un “proyecto de país” que queremos ayudar a construir; una propuesta a largo plazo sobre cómo vemos España al cabo de 15 o 20 años.

Trabajaré por un país moderno y competitivo en lo económico. Debemos crear las condiciones para un crecimiento del empleo estable y sostenido en un plazo de menos de cinco años. Esto exige fortalecer nuestro tejido empresarial y un plan de fomento dirigido a lograr empresarios que vuelvan a dirigir su esfuerzo y su creatividad a “hacer país”, a la economía real, y no a la especulación pura y dura.

Debemos ser capaces de mantener un programa sostenido de inversión en I+D+i equivalente al 3% del PIB anual durante 15 años; fomentar la reindustrialización hasta que la industria suponga el 20% de nuestra actividad, en rendimiento y en trabajo; garantizar energía asequible para empresas y familias, estable en su ordenación y ambientalmente sostenible.

Un país en el que la garantía de la protección de la salud, la educación universal, el acceso a la cultura, la atención al dependiente, la dignidad de los ancianos, no sean manifestación de vivir por encima de nuestras posibilidades sino sean derechos reales, efectivos, llenos de contenido para todos.

Trabajaré por un país tolerante y decente. En el que los diferentes se sientan iguales. Que garantice la igualdad básica de cada ciudadano en sus derechos y libertades. Que ampare al débil y al desposeído. Que elimine la pobreza. Que integre a quienes presentan discapacidades.

Un país en el que las reglas de la democracia se respeten y se acaten. Un país en el que las obligaciones de los ciudadanos se cumplan y se exijan por igual.

Un país en el que la corrupción y el fraude reciban castigo, desprecio, exclusión.

Un país en el que los que más tienen contribuyan más al bienestar colectivo.

Un país que contemple específicamente a las mujeres, sus aspiraciones y derechos.

Trabajaré por un país de cultura federal. En el que la convivencia sea posible y deseada. En el que la igualdad de derechos no sofoque las singularidades. En el que el poder y la responsabilidad se reparta. En el que la lealtad sea regla intocable y el interés general el objetivo compartido.

Un país en el que la política gane cada día legitimidad ante los ciudadanos, a los que les sea útil, que les sirva para vivir mejor. En el que la utilización de recursos públicos sea austera, sometida a control, responsable. En el que la Administración se transforme y el sistema de justicia se vea absolutamente renovado. Un país que tome conciencia de que necesitamos protagonismo directivo en una Europa en expansión.

Por eso, recientemente, he llamado a una nueva transición. Transición política y transición económica.

Una transición política para refundar, con urgencia, nuestra democracia. Para hacerlo sin miedo y con confianza en nuestras capacidades para el diálogo, el acuerdo, el pacto. Para superar la desconfianza entre la política y los ciudadanos.

Una transición económica que responda ya a la pregunta de cómo se va a ganar la vida España mañana. Necesitamos un cambio profundo de nuestro patrón de crecimiento. Un salto modernizador similar al que dimos en los años ochenta y que llevó a nuestro país a situarse entre las economías más avanzadas del planeta.

Este es el proyecto en el que estamos trabajando. Por nuestra parte, lo haremos con la ayuda de cuantos creen que el esfuerzo por la vida colectiva merece la pena, cuantos quieren aportar sin reclamar compensación ninguna para ellos. Nos jugamos el hoy y el mañana de nuestro país. Nos jugamos nuestro hoy y nuestro mañana. 

Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE